viernes, 31 de mayo de 2013

ADIOS 2º DE BACHILLERATO DE LA ROCA DE LA SIERRA

            La otra tarde tuve la ocasión de asistir como tutor al acto de
¡Adiós muchachos, compañeros de la vida...!
graduación de los alumnos de 2º de bachillerato a los que les he dado clase este año y de los que he sido tutor, al menos de un buen número de ellos. Fue un acto entrañable y emotivo. Como es habitual con los tutores, tuve que dirigir unas palabras a los alumnos, sus padres y algunos compañeros del centro. Tenía la intención de improvisar algo, como los músicos de jazz, pero al final me decidía escribir un pequeño discurso con toque poéticos y emotivos, incluso se me escapó alguna lágrima furtiva, no tanto por el discurso sino por la sensación de que me queda un mes de trabajo y volveré al paro. Y el año que viene va a estar muy jodido, tanto en lo laboral como en lo familiar (la enfermedad de mi madre de la que hablaré otro día). Mientras hablaba veía la mirada de las chicas y chicos, miradas alegres, ilusionadas, esperanzadas no sin cierto grado de incertidumbre (que pudiera ser en el fondo cuántica). El acto del año pasado en el IES de Talarrubias también fue muy emotivo. Yo no tuve una graduación, nadie nos felicitó, nadie nos aplaudió, por no tener, no tuvimos ni viaje de fin de curso. Estos actos no me disgustan, suelo acudir a ellos, más por mis alumnos que por mi mismo. Y lo digo porque me parecen un síntoma de una sociedad de la sobreabundancia que ya está moribunda. Para realizar el acto advertimos a los alumnos y sus padres que el centro, salvo el sitio, no podía contribuir con nada más, y los padres, de una manera admirablemente desprendida, agasajaron a todos los presentes con un enorme surtido de tapas que trajeron de sus propias casas. Les aprecio el gesto, pero no me vi con entidad moral para probar nada. Me vi como un mendigo que recogía migajas de la mesa de otro que no es precisamente rico. Esbocé una sonrisa, saludé a los padres que lo requirieron y me marché al rato. Mis alumnos se fueron  a festejar la vida como les correspondía, yo me fui a casa con una sensación desigual. Como dice la canción de Gabriel Sopena "para ti la vida que te lleva, para mí la vida que me quema". Y la verdad que ando quemado.  Dentro de un mes, otra vez a coger las maletas y hasta septiembre y vete a saber dónde.           
             Tenía la sensación de que se cerraba un ciclo, ya no para ellos, que es así, sino para mí. Este es mi año 10 en la educación, una década de lucha, sufrimiento, oposiciones (tres aprobadas sin plaza...y vuelta a empezar), y no sé si habrá un año 11, la ley Wert nos va a joder bien a los filósofos y muchos otros. Algunos optimistas dicen que tardarán un par de años en implantarla, yo creo que no, que lo van a acelerar y cuando la pongan se va a quedar, nada de ir para atrás, aunque vengan los socialistas. Con esta ley se van a reducir puestos docentes, se van a arrinconar las especialidades y se va a terminar de asesinar al bachillerato. La "solución final" del fracaso escolar se llama PCPI, una suerte de formación profesional pero cutre (que me perdonen los compañeros que imparten PCPI pero esta "formación profesional" en nada se parece a la antigua FP) que se planeó para reconvertir la Garantía Social, un plan de estudios para alumnos desestructurados, o sea, lo último de lo último académicamente. La Garantía Social acogía a los que ya no querían hacer nada, no era una opción era la "única salida". Ahora el PCPI se convierte en opción y como el alumnado tiene que esforzarse infinitamente menos que en la ESO y se les ofrece como opción, pues ancha es Castilla. Se lo estamos poniendo en bandeja a los desheredados y desengañados, a los desmotivados. En lugar de una formación de calidad y hacerles luchar por ella, les endiñamos un purgante. Los antiguos BUP y COU desaparecieron como el Titanic, el bachillerato de ahora va a desaparecer como el Andrea Doria. Y yo voy sobre su cubierta. Perdonen lo escatológico de esta entrada pero todo se está convirtiendo en mierda.

jueves, 30 de mayo de 2013

PARA QUÉ VA A SERVIR EL BILINGÜISMO

El próximo lunes tengo mi examen del B1. Para los que no estén ni formen
Lo mejor no es el cartel,sino las caritas.
parte del sistema educativo, esto les sonará al carnet de conducir, pero no, yo ya tengo carnet de conducir. No se trata de eso. A algún "as del aire" de los que mandan, un triste día se le ocurrió que no sabíamos suficiente inglés, y pensó ¿por qué no damos las otras clases también en inglés? ¡Claro! es lo mejor. Ya no son suficientes las horas de inglés que se imparten (como tampoco lo son las horas de matemáticas y lengua- que no de literatura), así que lo suyo es que los profesores de ciencias sociales, de biología, de ética y filosofía, de plástica o tecnología, den su clase en el lenguaje de "chaquespeare" (me acuerdo de la anécdota aquella atribuida a Don Miguel de Unamuno cuando conferenciaba sobre Kierkegaar en castellano y dicho "chaquespeare", refiriéndose al término "Shakespeare", entonces a un memo de la sala se le ocurrió decirle que así no se decía,y Don Miguel le contestó que así se decía en castellano y él estaba conferenciando en castellano, pero que si el interfecto quería que continuase en inglés pues podía hacerlo... ¡qué coño! iba a hacerlo. Y Don Miguel siguió en inglés. Lógicamente nadie entendió casi nada ¡Eso si que es bilingüismo!). Hoy se pretende que los profesores seamos bilingües y no me mal interpreten, eso de los idiomas no está mal pero ¿va a servir de algo, no ya para arrojar una confusión extraña sobre asignaturas que ya el alumno no entiende en castellano sino, en el mismo ámbito idiomático del inglés como asignatura impartida? No les engaño que los exámenes a los que me enfrento el lunes son jodidos de nivel y llevo todo el año dale que te pego a la gramática, la redacción, escuchando y viendo películas en ingles, trato de mejorar mi pronunciación, pero ocurre una cosa, nunca estaremos al nivel ni de los profesores de inglés ni de los nativos ingleses. Yo, desde la ironía (ya que seguro que algún bobo se lo toma en serio), propongo que los profesores que no saben suficiente inglés o que sabemos poco (por que nunca va a ser bastante y se está convirtiendo en un requisito indispensable para el trabajo) no demos clase, ni bilingüe ni de ningún otro tipo, ya puestos, que vengan de Inglaterra para darnos las clases ellos, no sólo de inglés, que eso ya se piensa se suyo (mejor que un nativo no va a hablar un licenciado de Albacete y el fin justifica el medio ¡queremos lo mejor para nuestros hijos!), también  de geografía (seguro que Real Sociedad Geográfica está interesada), de matemáticas, de lengua (¡incluso literatura!), de biología, etc... Como contrapartida, propongo que se instaure el bilingüismo español en Inglaterra y que todos los profesores españoles ocupen los cargos ingleses. se daría un problema de fondo secundario, apenas una tontería, Inglaterra tiene 51 millones y pico de habitantes y España tiene 47 y pico, sin saber cuántos son docentes, íbamos los españoles a lo mejor incluso a tener más trabajo, pero, claro, sobrarían ingleses..¡a lo mejor es eso!, ¡que llamen a Iker Jiménez! Esto no puede ser más que un elaborado plan de Felipe II para conquistar decididamente a la pérfida Albión, pero, un momento... ¿está el bilingüismo español, no instaurado, sino instaurándose en Inglaterra? me suena que no. ¡Entonces de trata de un plan de Isabel I, tataratataratataranieta de la actual Reina de Inglaterra! ¿es entonces un plan de la City londinense para acabar con el castellano y de paso con el euro? Se me va la cabeza. Yo mantengo vivo mi inglés como cualquier hijo de vecino que está interesado en los idiomas y quiere estar al tanto de los tiempos, no sé, ver por casualidad un capitulo de  "A game of thrones" y medio entenderlo, pero no comparto convertirlo en el vehículo idóneo para la transmisión de conocimientos en el proceso de enseñanza aprendizaje. Esto de la instrumentalización de depende de qué materias a toda costa me parece una estrategia torpe, incluso lerda. Desde luego, ya no saben como violentarnos, como decía ese pilar del pensamiento patrio, el "posí", de "violetearnos" (a ver como dicen eso ustedes en inglés). ¡Ah! y que disfruten de la foto los bilingües sino usen el traductor de Google, a ver qué les sale.

jueves, 16 de mayo de 2013

CONDENADOS A INGERIR CICUTA

Una lectura indispensable
Hola amigos de "Logos". Perdonen la tardanza pero estamos con los exámenes finales y tengo la sensación que van a ser los últimos. No me gusta ponerme profético como Marx o Nietzsche (el uno que si la "prehistoria" iba a acabar, o sea el capitalismo" y el otro que si iba a llegar el "superhombre"), pero lo voy a tener que hacer. En ese plan maestro de nuestro gobierno de mierda (perdón por el "palabro" pero no nos vamos a andar con paños calientes ni eufemismos a estas alturas) de mutilar definitivamente a las humanidades del sistema educativo, se ve en el horizonte que este verano, aprovechando la "ausencia" de la existencia del profesorado en general, se va aprobar la LOMCE, ese monstruo pedagógico, ese "leviathan" (que diría Thomas Hobbes) que nos va a castrar como a Saturno lo castró Zeus. Ya el atontamiento general del personal es preocupante (salvo el de un cada vez más reducido sector de la población que se aferra a sus e-books o de sus books de toda la vida), pero va a ser así por que siempre han hecho eso. el fin del mundo llegará durante unas vacaciones, decía el agente Mulder de "Expediente X", y aunque suene paranoico, tenía razón. Ya no es que nadie lea que cada vez son menos, es que ya no se va a leer en las escuelas, vamos al mundo descrito por Yevyeni Zamiatin en su novela "Nosotros", la primera distopía del siglo XX, antes de Orwell y su "1984". Que no me malinterpreten los compañeros profesores de ciencias y tecnología, pero no sólo de números vive el hombre. Menos filosofía, menos ética,, menos música...que para qué sirven ¡para engrandecer el espíritu humano y no envilecernos!,¡para no convertirnos en masa consumista y conformista, absurdos creyentes en un presunto estado del bienestar que cada vez se diluye más! Que haya tenido que venir un viejo superviviente de los campos de exterminio a recordarnos que reaccionemos (Stephann Hesel) es triste, pero que no reaccionemos, es patético en el sentido vulgar de la palabra. Se que alguien dirá... mucho lees la cartilla cuando tú no eres de los que debiera. En la última huelga no pude ir a la huelga y alguno dirá en silencio "traidor". No me importa. Quien calla otorga y el silencio poco daño hace. Pocos saben que tengo una madre desahuciada por la sanidad pública y los servicios sociales y de mi sueldo depende su estancia en una clínica privada donde le cambian los pañales cuando se caga y se mea por la demencia que padece por su grave enfermedad neurológica. Vivir para ver. No le puedo permitir, a ella que tiene alucinaciones y a ratos no sabe quién es, un sólo día de mi suelo de privilegiado burgués. Tenéis que comprender ahora lo de Ortega, aquello del yo y la circunstancia. Y si no lo comprendéis, espero que no os veáis nunca en mi circunstancia. Aquí tenéis mi huelga por escrito. No puedo hacer otra cosa por que no es que tengan cogido por los huevos, es que están a punto de cortármelos, ¡qué diablos, a veces ya casi ni los noto! Perderemos nuestros trabajos, nuestras coberturas médicas, nuestras aulas democráticas...y ya, para entonces no nos quedará ni pizca de dignidad, nos habremos malvendido por el plato de lentejas de la incertidumbre de la falsa seguridad de hoy. Nos adelantarán la paga extra de verano, sobre la próxima paga de invierno, para que vayamos preparando el examen proctológico de las vacaciones con el doctor LOMCE en silencio cómplice y complaciente (¿no es lo mismo? aquí se revela muy bien el matiz del significado). Sócrates se tragó la cicuta por que quiso y para dar una lección ¿y nosotros? ¿a quién vamos a dar una lección? ¿a los políticos? ellos ya tienen la lección aprendida, la única que saben: dejarse llevar por la codicia y el engaño, dejarse llevar no, navegar en la corriente de la codicia donde nosotros nos ahogamos. Políticos de mierda, yo os maldigo.