viernes, 7 de junio de 2013

LA FILOSOFÍA COMO ACTIVIDAD POCO RECOMENDABLE

      No es mi intención echar para atrás a nadie pero tengo que reconocer que la filosofía es una actividad poco recomendable. Que por qué, bueno hay básicamente dos razones.
"Instrucciones para morirse"
      En primer lugar la "de suyo" o como nos gusta decir a los filósofos, lo que entraña el propio filosofo de por sí. El filósofo, por el tema que maneja, una tema que es rechazado e incomprensible para una mayoría cada vez menos culta, es considerado un tipo raro, sufre chistes y chanzas continuamente que, sin ser rechazo abierto en ocasiones, si es la indicación de una peculiaridad que nadie quisiera y que se materializa en comentarios del tipo: "si eso de pensar tanto no puede ser bueno", "si ya decía yo que eso de leer tanto tiene que pasar factura". Es verdad que los filósofos pensamos y pensamos de forma atrevida cosas que los demás apartan de su mente, no tanto para mantener su salud mental como por pereza, y no es que seamos un "continumm" pensamiento filosófico profundo que también pensamos banalidades incluso cochinadas, no somos el "Nous", que describía Anaxágoras, es decir, una mente ordenadora hiperracional que observa y describe en términos científicos la realidad. Aunque a veces se nos pide opinión e incluso se nos invita a fiestas, esto se hace no sin cierto recelo por lo que se podría decir o zaherir. La opinión de un filósofo puede ser una "bomba" que nadie quiere oír o admitir, por ejemplo, el complejo de Edipo, ¡pero hombre, cómo te atreves a pensar que mi hijo recién nacido es un "perverso polimorfo"! Lo normal. Esto lleva al filósofo al ostracismo y al aislamiento. Se siente incómodo consigo mismo y en ocasiones frustrado y se pregunta en silencio ¿porqué habré estudiado esto que a nadie gusta?,¿porqué pensaré estas cosas tan raras?, ¿me resultará útil y rentable esta actividad en un mundo donde todo es rentabilidad y utilidad y lo no rentable ni útil ya se declara inútil? Como ven, poco recomendable.
        Luego está el tema en sí mismo. Nadie sabe bastante filosofía cuando no saben decididamente nada o evitan el tema con total grosería.Yo no hablo de filosofía ni con mis amigos, ni con mis compañeros de trabajo ¡ni con mi mujer! (lo mismo hacía Kant), el filósofo vive en un monólogo silencioso continuo que es difícil de soportar a veces, otras gratificante. Me pasó una vez con unos amigos, uno de ellos dijo una frase que era contradictoria en sus términos a lo que yo objeté "eso que has dicho es una antinomia" y a lo que él respondió "cierto, el antimonio es un elemento químico". Ese día descubrí la incomunicación filosófica, desde entonces hablo de la banalidad del tiempo atmosférico, incluso del fútbol ¡y sin saber! cosa extraña ¿como se puede hablar de fútbol sin saber y de filosofía no? pues porque no apetece, claro está. Algún amigo, en un arrebato de profundidad a veces me lleva a un rincón y me interroga sobre el sentido de la vida, sobre si existe una verdad elevada o sobre el problema de Dios. En seguida se arrepiente. Los filósofos tienen pocos amigos por esto y menos amigos si son también filósofos porque ni se está de acuerdo en casi nada con otros filósofos, y alguno de los interlocutores no alcanza el nivel exigido pues tampoco hay conversación. Entre los filósofos parece que hay cierto recelo a descubrir "lo poco que se sabe o se lee", en lugar de tener una conversación franca e incluso divertida. Como ven, poco recomendable.
       Para terminar está la cuestión histórica. Los filósofos han sido perseguidos por sus iguales y sus enemigos, condenados a muerte por la mayoría ciudadana o por los tribunales de la Inquisición, encarcelados tras barrotes de hierro oxidado, quemados vivos en hogueras de intransigencia, vendidos como esclavos, envenenados, abandonados, heridos en la guerra...no hay seguridad de llevar una buena vida siendo filósofo, aunque hay quien dirá que siempre nos queda la enseñanza, si, ya verás, en cuando llegue la Lomce habrá menos filosofía en las escuelas y el aislamiento para el filósofo será mayor y más trágico, acabaremos en la vitrina de un museo, seremos una curiosidad histórica de una humanidad que una vez cometió el atrevimiento de pensar. Por cierto que nadie de los otros hará nada por impedirlo. Lo dijo Jean-Paul Sartre: "el infierno son los otros". Qué razón tenía.
      Por eso desde aquí llamo a la rebeldía de pensamiento, puede que nos arrinconen pero vamos a "morir matando". La filosofía será poco recomendable pero es maravillosa, es asombro, es ingenuidad, es una perspectiva de las cosas que casi nadie tiene y por lo tanto es un tesoro que no debemos perder, es lo que nos ayuda a encontrar el sentido de la vida, es  la base de nuestra cultura. No nos vamos a morir y sobretodo no nos vais a matar.

1 comentario:

  1. ...y no podría ser que cada ámbito educativo es una especialidad de la filosofía.

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