martes, 31 de mayo de 2011

“Hagamos un `Tractatus`”


Ya van bastantes años desde que inauguramos el milenio y el siglo, tercer milenio y siglo XXI y esto me ha llevado a pensar la cuestión del balance literario de la filosofía. En estas líneas a menudo hablamos de la vida de los filósofos, esos tíos raros, y de cómo podemos aprovecharla en nuestra experiencia personal, pero casi nunca hablamos sobre las obras que han escrito ¿qué libros de temática filosófica podría el lector abordar para su particular satisfacción? ¿Qué herencia nos queda tras un siglo de sangre, sudor y lágrimas? ¿Qué nos cabe esperar ante este panorama de inestabilidad, crisis y bares llenos hasta la bandera? Hoy no les contaré ninguna anécdota de un Sócrates condenado ni remolón para eso de ser ejecutado, ni de Platón vendido como esclavo por sus ideas políticas, que tomen nota algunos, ni de Nietzsche bebiendo coñac francés apoyado su codo en algún prostíbulo donde, sin querer, dicen que lo llevaron por error y se puso a tocar el piano (no se lo cree ni él ni la sífilis que cogió). Hoy les hablo de uno de los escritos filosóficos más importantes del siglo XX, el “Tractatus lógico-philosóphicus”, el “Tractatus” para los amiguetes. Pero no cometan el error de acojonarse por el nombre que, aunque complejo en su pronunciación, es muy clarito en su significado y repleto de una retranca vienesa que no hay quien la aguante. ¿De qué va el “Tractatus”? pues hay diversidad de opiniones, no está tan claro para todo el que lo ha leído (pues empezamos bien, dirán ustedes), los unos dicen que es un tratado filosófico de lógica (como su propio nombre indica) dónde se dan las claves exactas del pensamiento, es decir, cómo pensamos los mortales que nos da por eso de pensar; los otros dicen que lo interesante es lo que no dice, lo que sugiere entre líneas, es decir, que el “Tractatus” no es más que un enigma, un pasatiempo, un sodoku para mentes inquietas, que no abundan. De cualquier forma, su nada fácil lectura no deja indiferente a quien decide afrontarla. Tal es así que esta obra inspiró la novela de Guillermo Martínez, “Los crímenes de Oxford”, alguien habrá visto la película de Alex de la Iglesia, dónde se explica que uno de los temas del “Tractatus” es la debatida cuestión sobre si podemos llegar o no a la verdad, ya sea en cuestiones científicas o personales.

El responsable del “Tractatus” es Ludwig Wittgenstein, pensador austriaco, nacionalizado británico por los avatares de la vida, al que dedicaremos el próximo artículo de este blog. De carácter difícil, Wittgenstein escribió una obra también difícil de entender. El “Tractatus” no es un diálogo teatral ni tiene una trama, carece de capítulos. Parece estar desarrollado en aforismos y hasta eso es engañoso. Se desarrolla en siete secciones numeradas, que se dividen en distintas subsecciones a su vez de distinto tamaño. Su núcleo central trata sobre la descripción lógico-científica del mundo pero concluye con lo importante: la vida, la muerte, la felicidad, las cuestiones de la ética, cuestiones a las que la ciencia positiva no tiene respuestas. Lo importante. Wittgenstein utiliza un lenguaje tajante y enigmático: “de lo que no se puede hablar es mejor callarse la boca”. Es el terreno de lo místico, de lo inefable, incluso de lo religioso. Hagamos un “Tractatus”, echen una ojeada al escrito de Wittgenstein y luego díganme qué han sentido al tratar de poner límites al mundo para sentirnos un poco más seguros dentro de tanta crisis y tanta crispación.

domingo, 29 de mayo de 2011

“El mejor de los mundos posibles”


Permítanme hoy elevar un canto a la mujer desde la filosofía. La verdad es que los derechos de la mujer ha avanzado mucho desde finales del siglo XIX y principios del XX y hoy la imagen de la mujer española se presenta como un ser independiente, autodidacta, profesional, capaz de mirar al hombre de tú a tú. Naturalmente también existe una legión de amas de casa que jamás saldrán en la portada de la revista “Cosmopólitan”. Vayan pues estas líneas a todas ellas y su optimismo diario.
Tal vez por el asombro y del deseo de saber de la filosofía para la vida cotidiana, hoy declaro que la mujer es “el mejor de los mundos posibles”. Y es cierto. Es de admirar el optimismo de ser mujer en un mundo de hombres. El hombre es más grosero y mostrenco, si me permiten la expresión. Una mujer de hoy, “divina de la muerte”, no puede mejorar en sí misma, es su máxima expresión posible. Y se preguntarán ustedes qué dice la filosofía para llegar a semejante afirmación. Pues bien, fue el filósofo alemán, Leibniz, el que sentenció que nuestro mundo es “el mejor de los mundo posibles”. Expliquémoslo brevemente. Leibniz, filósofo racionalista, creía en la perfección del mundo creado por un Dios perfecto, que nos ha otorgado una razón perfecta. Para Leibniz, la herramienta preferida era la matemática. No en vano, este pensador inventó, en competencia con Isaac Newton, el cálculo infinitesimal. Los números eran el vehículo científico adecuado para descubrir nuestro perfecto mundo; la naturaleza, el hombre, todo sigue una leyes perfectas. Tenemos un manual de instrucciones muy concreto en alguna parte. Solo hay que buscarlo.
Hablar de Dios en filosofía es algo absolutamente cotidiano, igual que lo hacemos en nuestras rutinarias vidas. Pero para Leibniz Dios no era ese hombre sabio y barbado, sino un concepto donde se suman eternidad, bondad y perfección. Si existiese un ser así ¿sería capaz de hacer algo mal? No se qué pensarán ustedes pero, eternos, bondadosos y perfectos, nadie metería la pata. Ni en la creación del mundo ni en hombres y mujeres. Por lo tanto, nuestro mundo y nosotros mismos somos el mejor de los mundos posibles. La verdad es que al admitir esto a uno le da un subidón. Sin duda. Somos los mejores. Esta filosofía se denomina optimismo. El optimista es aquel que no contempla lo malo o lo señala como un mal inevitable y necesario que nos hace ver lo bueno por comparación. Esto fue ampliamente criticado por el filósofo francés Voltaire, que con ironía veía a los optimistas como unos ingenuos incapaces de afrontar los desastres de la vida. Pero no seamos tan críticos esta vez y saquemos partido al pensamiento leibniziano con la mujer. Ella es especial, basta verla. Siempre acierta con la combinación exacta de colores, tonos, medidas, para quedar perfecta y hacer del mundo su nicho de perfección. Cuando sale a la calle dice “ahí voy mundo, apártate, y no te pases”. Y el hombre tiene que admitirlo. Sino ¿Cuántos maridos o novios están dispuestos a admitir que sus susodichas no están “divinas de la muerte” cuando salen por ahí? Cualquiera dice que no. El mejor de los mundos posibles. Lo que yo les diga.

jueves, 26 de mayo de 2011

"Pienso , luego existo"

¿Cuántas veces habrán escuchado los lectores esta famosa sentencia filosófica? “Pienso, luego existo”. Se trata de uno de los lemas más importantes y conseguidos de la moderna filosofía racionalista y fue enunciado por el ínclito y egregio René Descartes, el más conocido filósofo moderno racionalista, junto con Baruch Spinoza y G. W. Leibniz . Decía el filósofo Hegel que Descartes es el más importante y que con su figura la maltrecha filosofía medieval comenzaba su recuperación hacia un horizonte de luminosa modernidad, cuyos postulados se declaraban el nuevo sol de un pensamiento detenido. Descartes vivió de forma novelesca y aventurera y si tuviéramos que ponerle cara, la de Cyrano no estaría mal. De familia bien situada, René Descartes recibió su educación de la élite educativa de su época, los jesuitas de la escuela de “La Fleché”, que lo ilustraron en todas las corrientes intelectuales del momento. Pero el bueno de Renato hizo gala de un inconformismo total y jamás aceptó la autoridad de la Biblia ni de Aristóteles. Alumno brillante y rebelde, decidió aprender en la escuela definitiva, la “escuela del mundo” y dedicó su segunda juventud a viajar tal y como se hacía en su tiempo, alistándose como mercenario en la Guerra de los Treinta años. Casi nada. Espadachín, soldado y filósofo, aprovechaba las pausas entre batallas para comenzar a levantar su edificio filosófico. Fue precisamente una madrugada, en un alejado campamento que soportaba los rigores del frío europeo otoñal, cuando Descartes, acurrucado junto a una estufa llegó a eso de “Pienso, luego existo”, es decir, “Si pienso, entonces existo”, o lo que es lo mismo, “Si estoy pensando en este momento, entonces es condición necesaria para mi existencia ese momento de pensamiento previo, pero no al revés (esto sería una incongruencia lógica), no es causa necesaria para la existencia el pensamiento mismo. No, no es ningún lío. Deténganse a pensar. Si, ya sé que no tienen costumbre, pero inténtenlo al estilo cartesiano. Descartes proponía como filósofo conocer toda la realidad, pero ¿es posible? Rápidamente nos asaltan gran cantidad de dudas y temores que no permiten que nuestra conciencia conozca e investigue la realidad de forma tranquila. Por ejemplo, nuestros sentidos, tan necesarios en el conocer, a veces de equivocan: creía oír mi nombre por la calle y no era a mí, me pareció ver a alguien y me equivoqué, etc. Otro ejemplo: a veces, en ese momento tonto al amanecer o al anochecer, cuando estamos un tanto “atorrijados”, parece que no distinguimos bien el estado de sueño del estado de vigilia,¡tuve una pesadilla, fue tan real! Otro ejemplo: y si esto que llamamos “vivir”no fue más que un engaño, una realidad virtual simulada ¡te lo juro por la “Playstation3”! Todos hemos visto “Matrix”... Entonces ¿el conocimiento sería imposible? Hay algo que se resiste, un pensamiento claro y distinto que no admite crítica, que no engaña porque es el paradigma de la verdad: “Pienso, luego existo”. Si pienso, no es posible dudar de mi existencia material y mental. Existimos como sujetos que, desde la solidez de su existencia, podemos conocer todo fenómeno natural que se aparezca claro y distinto a nuestros sentidos.
Descartes es el padre del Racionalismo Moderno, una posición filosófica que parte de la importancia de los argumentos deductivos, racionales, por ejemplo: la existencia de un sujeto pensante, como puente para alcanzar la orilla de la realidad de la experiencia, menos importante. Piensen y den sentido a sus vidas de forma plena a través de la reflexión. Nada tiene que hacer aquel que en nada piensa.

El viaje nocturno del héroe

El viaje nocturno del héroe:
Muéstrame un héroe y te mostraré una tragedia. Todo héroe se enfrenta a un viaje de autoconocimiento que consiste en una personal bajada a los infiernos, donde pone a prueba su conocimiento y su valor, su razón y su pasión y del que sólo puede salir él. Ulises baja al Hades, Jonás es engullido por una ballena... es el momento donde nos enfrentamos a nuestra "sombra", la parte de nuestra inconsciencia donde hemos arrojado los recuerdos reprimidos, las funciones de nuestra personalidad que hemos expulsado de nuestra consciencia, lo que no nos gusta, aquello a lo que hemos renuniciado y apreciábamos después de todo. Es el momento de mirarnos cara a cara y reconocer nuestros defectos y nuestros pecados, el momento previo a la autosuperación. Un momento que, necesariamente, exige de nuestra valentía y que, por consiguiente, nadie alcanza o que todos retrasamos.

Conferencia: el humor os hará libres

Hola amigos: os recuerdo como podeis escuchar la conferencia que dicté el pasado día 18 en el aula magna de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Sevilla, dentro de las 6ª Jornadas sobre Morfología del Humor. Para descargarla, podeis entrar en la página www.camelotradio.es y en la barra de tareas picais en "descargas", en la página de "descargas" picais en el logo de "ivoox.com" que os deriva a la página de "ivoox.com" y donde aparecen los espacios radiofónicos de Camelot Radio: Logos, Especiales musicales, La alcachofa eléctrica, El ermitaño, Al final de la calle y Pasaporte a Magonia. Picais en Logos y saldrán las distintas opciones, de las que la conferencia debe ser una de las primeras. Picais en la opción y os saldrá la zona de descarga de ese archivo de audio en concreto, en descargar pulsais botón derecho del ratón y la opción que os indica el programa. ¡Y ya está! en unos minutos se descarga el archivo en formato mp3. Espero que os guste y no os durmais demasiado. la conferencia giro en torno a la película "Increible pero cierto" (2008), aunque no la hayais visto, el contenido de la conferencia es geénerico sobre los conceptos de verdad y mentira. Conceptos indispensables sobre los que pensar en estos tiempos que corren.

26 de mayo desde el corazón de las tinieblas...

Hola seguidores de Logos, gracias por estar ahí. Os hablo desde el corazón de las tinieblas, tal como lo hiciera Kurtz, en el filo del agujero negro posmoderno, frente a la bestia del desasosiego, la vanidad, la ignorancia y el analfabetismo, es decir, desde el pozo negro en el que se está convirtiendo la enseñanza secundaria, una enseñanza donde ya se paga a los alumnos por acudir a clase (PCPI) y donde alumnos de 2º de bachillerato obtienen sus títulos de bachiller incluso con asignaturas pendientes. Estamos criando una generación de vagos, ineptos e irresponsables que solo añoran el chupete simbólico que les ofrece un sistema social que ya lo da todo hecho. Pero ¿qué quereis? Vivimos en la época del pensamiento débil, único y plano, donde las voces críticas brillan por su ausencia, donde un vejete grita indignaos y un cúmulo de pasivos inertes  se ponen a indignarse, como si no tuvieramos que estar indignados hace tiempo. ¡Bah! He leido el libro de Sthepan Hessel y no es nada del otro mundo. Sí, que si los bancos son muy malos, que si los políticos muy corruptos y que suerte tenemos de que internet es la herramienta definitiva para que el hombre proteste, como si el hombre no tuviera voz para hacerlo. Vivimos en una sociedad burguesa donde lo que más importa es cobrar a fin de mes, ir al supermercado y que no te molesten demasiado en el gasto, ya sea la luz, el agua o el teléfono móvil. A nadie le interesa la educación de sus hijos sino que el niño esté metido en el colegio ¿qué más da lo que se le enseñe? los institutos se han convertido en guarderías y los bachilleres llegan a la universidad con la mentalidad de un niño de la EGB de antes. ¡Agarraos que vienen curvas! ¡Los tiempos están cambiando! (como decía Dylan) pero para mal.

miércoles, 25 de mayo de 2011

¡Hola amigos de Logos!

     Después de muchas peticiones, comenzamos el Blog de "Logos, la gran aventura del pensamiento humano", el espacio radiofónico que se emite todos los días de lunes a viernes a las 12 del mediodía en www.camelotradio.es y que podeis descargaros gratuitamente desde la zona de descargas de la misma página. En este blog daremos rienda suelta a la reflexión filosófica y, al mismo tiempo, lo utilizaremos como complemento a las emisiones de radio y como soporte y ayuda para mis alumnos de filosofía.
Un saludo de Jorge Rodríguez López, alias, Merlín el mago.